Tus sistemas siguen siendo la fuente de la verdad. Mavi aporta la estructura que los relaciona.
Del Dato a la Acción.
Fuentes e integraciones.
Mavi se conecta vía API a los sistemas que ya usas: CRM, facturación, ERP y las aplicaciones externas clave de tu operación. No hay que migrar nada ni tocar tu stack actual, Mavi se integra por encima y empieza a aportar valor desde el primer día.
Núcleo de datos.
Cada entidad se vincula a las demás mediante relaciones persistentes en el modelo, de modo que ningún dato queda aislado: cada dato de cliente, contrato y agente permanecen enlazados dentro de una misma estructura relacional. Hoy esa lógica está partida entre CRM, call center, backoffice y hojas de cálculo, cada uno con su propia versión de la verdad. Mavi la centraliza en un modelo único y consistente, que sirve de base para automatizar operativas, agilizar gestiones y hacer la venta más inteligente.
Motor de IA y automatización.
La automatización y la lógica de decisión operan directamente sobre la ontología. El backoffice se ejecuta de forma mecánica: cargas, bajas, cambios de comercializadora, rechazos e informes, sin intervención manual. En cada interacción, el comercial cuenta con una capacidad añadida en tiempo real para maximizar la conversión; las gestiones que exigen identificación y locución grabada (cambios de titular, de potencia) las atiende un agente conversacional que opera como un humano. El cumplimiento normativo queda embebido en cada venta: nada que revisar ni corregir después, Mavi lo garantiza en el cierre.
Operación y control.
Es donde el negocio se ejecuta en tiempo real. Mavi centraliza el día a día del comercial y asiste y valida cada llamada en curso mientras ocurre. Mide y desarrolla el rendimiento de la red externa de forma continua. Analítica y operación cierran el ciclo: tiempos de gestión, tasas de rechazo y reporte a la CNMC, todo en un mismo panel.
Fuentes e integraciones.
Mavi se conecta vía API a los sistemas que ya usas: CRM, facturación, ERP y las aplicaciones externas clave de tu operación. No hay que migrar nada ni tocar tu stack actual, Mavi se integra por encima y empieza a aportar valor desde el primer día.
Núcleo de datos.
Cada entidad se vincula a las demás mediante relaciones persistentes en el modelo, de modo que ningún dato queda aislado: cada dato de cliente, contrato y agente permanecen enlazados dentro de una misma estructura relacional. Hoy esa lógica está partida entre CRM, call center, backoffice y hojas de cálculo, cada uno con su propia versión de la verdad. Mavi la centraliza en un modelo único y consistente, que sirve de base para automatizar operativas, agilizar gestiones y hacer la venta más inteligente.
Motor de IA y automatización.
La automatización y la lógica de decisión operan directamente sobre la ontología. El backoffice se ejecuta de forma mecánica: cargas, bajas, cambios de comercializadora, rechazos e informes, sin intervención manual. En cada interacción, el comercial cuenta con una capacidad añadida en tiempo real para maximizar la conversión; las gestiones que exigen identificación y locución grabada (cambios de titular, de potencia) las atiende un agente conversacional que opera como un humano. El cumplimiento normativo queda embebido en cada venta: nada que revisar ni corregir después, Mavi lo garantiza en el cierre.
Operación y control.
Es donde el negocio se ejecuta en tiempo real. Mavi centraliza el día a día del comercial y asiste y valida cada llamada en curso mientras ocurre. Mide y desarrolla el rendimiento de la red externa de forma continua. Analítica y operación cierran el ciclo: tiempos de gestión, tasas de rechazo y reporte a la CNMC, todo en un mismo panel.
Fuentes e integraciones.
Mavi se conecta vía API a los sistemas que ya usas: CRM, facturación, ERP y las aplicaciones externas clave de tu operación. No hay que migrar nada ni tocar tu stack actual, Mavi se integra por encima y empieza a aportar valor desde el primer día.
Núcleo de datos.
Cada entidad se vincula a las demás mediante relaciones persistentes en el modelo, de modo que ningún dato queda aislado: cada dato de cliente, contrato y agente permanecen enlazados dentro de una misma estructura relacional. Hoy esa lógica está partida entre CRM, call center, backoffice y hojas de cálculo, cada uno con su propia versión de la verdad. Mavi la centraliza en un modelo único y consistente, que sirve de base para automatizar operativas, agilizar gestiones y hacer la venta más inteligente.
Motor de IA y automatización.
La automatización y la lógica de decisión operan directamente sobre la ontología. El backoffice se ejecuta de forma mecánica: cargas, bajas, cambios de comercializadora, rechazos e informes, sin intervención manual. En cada interacción, el comercial cuenta con una capacidad añadida en tiempo real para maximizar la conversión; las gestiones que exigen identificación y locución grabada (cambios de titular, de potencia) las atiende un agente conversacional que opera como un humano. El cumplimiento normativo queda embebido en cada venta: nada que revisar ni corregir después, Mavi lo garantiza en el cierre.
Operación y control.
Es donde el negocio se ejecuta en tiempo real. Mavi centraliza el día a día del comercial y asiste y valida cada llamada en curso mientras ocurre. Mide y desarrolla el rendimiento de la red externa de forma continua. Analítica y operación cierran el ciclo: tiempos de gestión, tasas de rechazo y reporte a la CNMC, todo en un mismo panel.
EL EFECTO COMPUESTO
Una capa se multiplica en cada módulo.
Cada módulo corre sobre la misma ontología, así que cada evento, una venta cerrada, una llamada validada, una comisión liquidada, hace más nítida la siguiente decisión. La plataforma no integra: acumula.
Construido en torno a tu red comercial
Mavi se adapta a cómo trabajan tu comercializadora, canales y comerciales. La jerarquía y los roles reflejan tu organización.
Tu dato se convierte en motor de decisión
Cada evento enriquece el modelo. Cuanto más tiempo trabajes con Mavi, más potencial le sacarás.
La inteligencia vuelve a la operación
A medida que el modelo mejora, alimenta una operación cada vez más inteligente.